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martes, 18 de septiembre de 2012

TE SIGO QUERIENDO




Me has conquistado sin tú pretenderlo,

con tus historias y tu ironía,

con la cadencia y el tono de tu voz,

que me han ido envolviendo

y casi sin darme cuenta,

te he ido queriendo.


Tus palabras han despertado

mi sensualidad y mi ternura

y creo haber dado cumplida respuesta

a la urgencia de tus requerimientos

y sin apercibirme,

estos sentimientos han ido creciendo,

y ahora mismo, te llevo muy dentro.



He creído, equivocadamente,

que sentías también hacia mi,

algo de ternura y que,

aunque fuese sólo un poco,

te gustaba y me deseabas,

y te he ido queriendo.



Te he confesado que te amo

y que deseaba estar a tu lado,

y ello te ha enojado,

me has dicho que no me quieres,

que no me has querido nunca,

y, sin embargo, te quiero.

.

Según tú, uno se enamora,

solamente si uno quiere,

y cuando yo te he asegurado

que de ti me he enamorado,

me respondes que éso es imposible.

Y yo, te he seguido queriendo.



Por el contraro, yo creo

que uno se enamora

sin poder hacer nada por evitarlo,

y en muchas ocasiones,

aún en contra de su voluntad y conveniencia.

Lo sé, porque yo te sigo queriendo.



Estas, mis palabras,

no son un reproche ni tan sólo un ruego,

ya que, libremente, me adentré en el juego.



Y aunque ahora me consuma

yo sola en mi mismo fuego,

y de que ante tu indiferencia y tu olvido,

de tus caricias me muera de anhelo,

en ningún momento me he arrependido,

de haber aceptado correr este riesgo.



Ya que, con todo ésto,

sin embargo y pesar de todo ello,

todavía te sigo queriendo.



TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

jueves, 24 de mayo de 2012

DE UNA ROMANTICA EN LA MADUREZ


Dulces y hermosas palabras de amor

que no imaginé nunca volver a escuchar

y que llegaron en el otoño de mi vida.



Escritos y mensajes tiernos y sensuales

que nunca esperé volver a recibir.



Besos y caricias de las que mi cuerpo

volvió a gozar cuando pensé que

se habían acabado para siempre.



Sentimientos, sensaciones y emociones

casi olvidados y vueltos de nuevo a sentir.



Regalos inesperados que me ha ofrecido

la vida y que agradezco con humildad a los dioses

ya que me han demostrado que aún estaba viva

y que todavía era capaz de ilusionarme y emocionarme.



Todas esas cosas maravillosas

me llegaron a través de ti,

que como nadie supo despertarlas.



Te doy también las gracias por todo ello,

pero no puedo dejar de pensar,

que todo éso, en principio tan hermoso,

por tu parte sólo han sido mentiras,

halagos de pequeño y típico “donjuán” español,

para enamorar y convencer a una incorregible romántica

que creyó haber encontrado, por fin, en su madurez,

a un hombre también romántico, sensible y maduro,

resurgido de anteriores luchas, errores y fracasos,

alguien a quien poder amar y con quien compartir,

las luces y las sombras de esa nueva etapa de nuestras vidas.



Creí de veras que sabrías apreciar en su justo valor,

sin prejuicios ni ideas preconcebidas,

ese espléndido obsequio que nos ofrecía el Destino.



No ha sido así y aunque lo siento,

porque nuestra pequeña historia

para ti debe haber sido,

sólo una de tantas aventuras,

no me duele ni te guardo rencor,

porque, a fin de cuentas,

soy yo quien se ha llevado la mejor parte,

puesto que para mi, nuestro encuentro,

tuvo su ternura y su encanto,

y sólo lamento que no hayamos sido capaces,

de conservar esa impagable magia.

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

martes, 10 de abril de 2012

SEMANA SANTA 2012





Sin pretender ser docta, que aviso de antemano, no lo soy, ni pretender serlo, que tampoco lo pretendo, he de mostrarme completamente de acuerdo y pafraseando al rey Enrique IV de Francia, quien dijo la celebre frase “París bien vale una misa” ya que siendo protestante para poder reinar tuvo que hacerse católico, pienso continua siendo cierto: París bien vale una misa, o dos o tres.
He de confesar de que después de una ausencia de más de 25 años, en la que no me paseaba por la ciudad, París, en absoluto, me ha defraudado.
En efecto, no es ya la ciudad que yo conocí bastante bien en mi juventud, pero su encanto sigue vivo y bien vivo, actualizada por importantes cambios, pero aún es esa joya cambiante, según la época del año que sea, que enamora y conquista al visitante.

París, 2 al 8 de abril de 2012